Salmo 139, el salmo de quien es conocido por completoqué significa, versículo por versículo
En la portadaEl telar antiguo es el versículo 15: "entretejido en lo más profundo de la tierra". Los hilos dorados tensos y la tela a medio tejer son el versículo 16: "en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas", y la obra todavía no terminó. La luz cálida de la ventana es el versículo 14, "maravillosas son tus obras". Nadie en la foto: la tela eres tú.
Hay salmos que nacen desde el fondo del pozo, como el 130. Hay salmos que nacen de la gratitud, como el 103. Hay salmos que nacen del miedo al mañana, como el 112. Y está el Salmo 139, que nace de una pregunta que casi todos nos hacemos en silencio: ¿alguien me conoce de verdad? Responde en 24 versículos con una de las imágenes más íntimas de la Biblia: un Dios que nos examina por dentro, que está en todo lugar y que nos entretejió en el vientre. Vamos a abrirlo despacio, versículo por versículo, en lenguaje sencillo.
El salmo se atribuye a David y tiene cuatro movimientos muy claros: Dios me conoce (v. 1-6), Dios está en todo lugar (v. 7-12), Dios me formó (v. 13-18) y, al final, una petición valiente: "Examíname" (v. 19-24). Fíjate que empieza y termina con la misma palabra, "examinar". Entre una y otra, David pasa de alguien que descubre que es visto a alguien que quiere ser visto.
Lo que aprendimos esta semana
Semana 4 de Orando los Salmos: el Salmo 139, un escalón por día.
- Lunesel Salmo enteroPuedes pasar desapercibido para todo el mundo. Para Dios, nunca. Él te examina, te conoce y no se va.
- MartesSalmo 139:1-6: Conocido por completoEn las horas que nadie ve, Dios está mirando. Eres conocido por completo, y amado aun así.
- MiércolesSalmo 139:7-12: No hay lugar lejos de tiNo existe lugar demasiado lejos ni demasiado oscuro. Aun allí la mano de Dios te guía y te sostiene.
- JuevesSalmo 139:13-16: Hecho por las manos de DiosNo eres un accidente. Fuiste tejido hilo por hilo por Quien sabía lo que estaba haciendo.
- ViernesSalmo 139:17-24: Examíname otra vezQuien sabe que es amado por completo no tiene miedo de decir: examíname.
- SábadoCómo orar cuando te sientes invisible
Señor, clamé desde donde estaba. Tú oíste. Si miraras mis pecados, no podría mantenerme en pie, pero en ti hay perdón. Te espero como el centinela espera la mañana, y te pido que esa esperanza se desborde hacia quienes están cerca de mí. Amén.
Para ir más a fondo, el Salmo entero explicado versículo por versículo, aquí abajo.
Versículo 1-6 — Conocido por completo
"Oh Jehová, tú me has examinado y conocido. Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; Has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, Y todos mis caminos te son conocidos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, Y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda. Detrás y delante me rodeaste, Y sobre mí pusiste tu mano. Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; Alto es, no lo puedo comprender." Salmo 139:1-6
La palabra hebrea detrás de "examinado" es la de quien busca oro o agua: cavar hondo, ir más allá de la superficie. Dios no conoce solo lo que muestras. Conoce lo que escondes, lo que ni tú entiendes de ti. Y el salmo baja a los detalles más comunes: el sentarse y el levantarse, el andar y el reposo. No hay hora de tu vida demasiado pequeña para que Dios le preste atención.
"Aún no está la palabra en mi lengua" es un alivio para quien no sabe orar bonito. Dios entiende la frase antes de que salga, y entiende hasta el suspiro que no llega a ser frase. Y el versículo 5 muestra el tono de ese conocimiento: "sobre mí pusiste tu mano". No es la mirada de un inspector buscando errores. Es la mano de quien cuida. David termina sin poder medirlo: "Alto es, no lo puedo comprender".
Versículo 7-12 — No hay lugar lejos de Dios
"¿A dónde me iré de tu Espíritu? ¿Y a dónde huiré de tu presencia? Si subiere a los cielos, allí estás tú; Y si en el Seol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú estás. Si tomare las alas del alba Y habitare en el extremo del mar, Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me encubrirán; Aun la noche resplandecerá alrededor de mí. Aun las tinieblas no encubren de ti, Y la noche resplandece como el día; Lo mismo te son las tinieblas que la luz." Salmo 139:7-12
David hace una lista de los lugares más extremos que logra imaginar: los cielos allá arriba, el Seol (el lugar de los muertos) allá abajo, la salida del sol al oriente ("las alas del alba") y el extremo del mar al occidente. Es el mapa entero del mundo. Y en todos ellos la respuesta es la misma: "allí estás tú". No existe rincón del universo, ni rincón del alma, donde Dios no esté.
Para quien ya intentó huir de Dios, esto es una buena noticia, no una amenaza. Fíjate en lo que su presencia hace en esos lugares: "Aun allí me guiará tu mano, Y me asirá tu diestra". Y para quien está en una etapa oscura, el versículo 12 es uno de los más hermosos de la Biblia: "Lo mismo te son las tinieblas que la luz". Tu noche no te esconde de Dios. Él ve ahí, y es ahí donde te sostiene.
Versículo 13-16 — Entretejido con cuidado
"Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas." Salmo 139:13-16
Aquí el salmo usa el lenguaje del telar: "entretejido". Hilo por hilo, con paciencia. Antes de que alguien te viera, antes de tu primer llanto, Dios ya estaba trabajando en ti "en oculto". No eres un accidente. Fuiste hecho con cuidado, por manos que sabían lo que estaban haciendo.
"Formidables, maravillosas son tus obras": "formidables", aquí, tiene el sentido antiguo de algo que causa asombro, que nos deja con la boca abierta. Y fíjate dónde pone David el valor: "maravillosas son tus obras". El valor de una vida no está en que le haya ido bien, sino en Quién la hizo. El versículo 16 completa: tus días ya estaban escritos en el libro de Dios antes de ser formados, "Sin faltar una de ellas". Eso no quiere decir que Dios cause todo dolor; quiere decir que ningún día tuyo tomó a Dios por sorpresa.
Versículo 17-18 — Pensamientos como arena
"¡Cuán preciosos me son, oh Dios, tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de ellos! Si los enumero, se multiplican más que la arena; Despierto, y aún estoy contigo." Salmo 139:17-18
David intenta contar cuántas veces Dios piensa en él y se rinde: son más que la arena. Piensa en una playa entera, cada grano un pensamiento de Dios sobre ti. Quien se siente olvidado necesita leer este versículo despacio, más de una vez.
Y la frase final tiene una ternura enorme: "Despierto, y aún estoy contigo". Pasó la noche, dormimos, no hicimos nada, no oramos, no produjimos. Y aun así, al abrir los ojos, Dios sigue ahí. Su presencia no depende de nuestro esfuerzo.
Versículo 19-22 — Los versículos difíciles
"De cierto, oh Dios, harás morir al impío; Apartaos, pues, de mí, hombres sanguinarios. Porque blasfemias dicen ellos contra ti; Tus enemigos toman en vano tu nombre. ¿No odio, oh Jehová, a los que te aborrecen, Y me enardezco contra tus enemigos? Los aborrezco por completo; Los tengo por enemigos." Salmo 139:19-22
Mucha gente se salta estos versículos, porque parecen no encajar con el resto. Pero están ahí por un motivo. David vivía rodeado de violencia real ("hombres sanguinarios") y no le esconde a Dios la indignación que siente frente al mal. No hace justicia por su propia mano: se la entrega a Dios. Es una oración honesta, no un modelo de venganza.
Para quien sigue a Jesús, estos versículos se leen a la luz de lo que Él enseñó: amar a los enemigos y orar por los que nos persiguen (Mateo 5:44). Lo que queda como lección es la honestidad: puedes llevarle a Dios hasta tu enojo y tu herida. Él lo aguanta. Y es mejor que se vuelva oración a que se vuelva veneno guardado.
Versículo 23-24 — Examíname
"Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno." Salmo 139:23-24
Y entonces el salmo cierra el círculo. En el versículo 1, "tú me has examinado". Ahora, "Examíname". Justo después de hablar de los enemigos, David vuelve la mirada hacia adentro: ¿y si el problema también está en mí? Es la oración de quien descubrió que es amado por completo y, por eso, perdió el miedo a ser conocido.
"Ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno." No es la petición de alguien perfecto, sino de alguien que confía lo suficiente para dejar que Dios toque donde duele. Tal vez sea la oración más libre de la Biblia: quien sabe que no va a ser rechazado puede mostrarlo todo.
Qué promete el Salmo 139 — y qué no promete
No promete que nunca te vas a sentir solo, ni que las noches oscuras van a desaparecer. El salmo habla del Seol, de las tinieblas, de enemigos: conoce la vida real. Y no reemplaza el cuidado concreto: si la soledad o la tristeza pesan demasiado, hablar con alguien de confianza o con un profesional también es parte del cuidado de Dios.
Promete tres cosas firmes: que eres conocido por completo y amado así; que no existe lugar, ni oscuridad, donde Dios no esté contigo; y que tu vida fue entretejida con cuidado y sigue en las manos de quien la hizo.
Una práctica pequeña para llevarte de esta lectura: al despertar mañana, antes de tomar el celular, di la frase del versículo 18: "aún estoy contigo". Y en la noche, antes de dormir, la del versículo 23: "Examíname, oh Dios".
Preguntas que llegan hasta aquí
¿Quién escribió el Salmo 139?
El título del salmo lo atribuye a David y lo dedica "Al músico principal", es decir, era para ser cantado. Está en el Libro V de los Salmos, cerca del final, en una secuencia de salmos de David (138 al 145).
¿Qué significa "tú me has examinado y conocido"?
Examinar, aquí, es mirar por dentro, a fondo. El versículo dice que Dios no conoce solo la superficie de nuestra vida, sino los pensamientos, los caminos, hasta las palabras que todavía no dijimos. Y el resto del salmo muestra que ese conocimiento es de cuidado, no de condena: "sobre mí pusiste tu mano".
¿Qué quiere decir "formidables, maravillosas son tus obras"?
"Formidables", en el español antiguo de la Reina-Valera, quiere decir algo que causa asombro, admiración. David está maravillado con la forma en que Dios lo formó en el vientre (v. 13). El foco del versículo es la obra de Dios: "maravillosas son tus obras".
¿Por qué el Salmo 139 habla de odiar a los enemigos?
Los versículos 19 al 22 son una oración honesta de David frente a la violencia real a su alrededor. Le entrega la justicia a Dios en lugar de actuar por su cuenta. Para los cristianos, estos versículos se leen a la luz de la enseñanza de Jesús sobre amar a los enemigos (Mateo 5:44); la lección que queda es llevar hasta el enojo a la oración.
Para llevar en el bolsillo hoy
Eres conocido por completo y amado así. No hay lugar lejos de Dios, y cuando despiertas, todavía estás con Él.
Una oración pequeña
Señor, Tú me has examinado y conocido. Dondequiera que yo esté hoy, sostén mi mano. Examíname otra vez y guíame en el camino eterno. Amén.