Devocional diario en 5 minutos
Cinco minutos al día: un respiro, una lectura, una pregunta y una oración. Una manera sencilla de crear el hábito, incluso con la rutina acelerada.
Leer artículo →Paz para quien busca, luz para quien cree.
"Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; en su palabra he esperado."
Salmo 130:5 Leer ahora →Un lugar para respirar, pensar y volver el corazón a Jesús.
Cinco minutos al día: un respiro, una lectura, una pregunta y una oración. Una manera sencilla de crear el hábito, incluso con la rutina acelerada.
Leer artículo →Orar es conversar con Dios — y no existe una forma equivocada de empezar. Seis pasos sencillos para quien se bloquea en la primera frase.
Leer artículo →No existe una forma equivocada de empezar — existe una más amable. Por dónde empezar, cuánto leer al día y cómo no rendirse en el camino.
Leer artículo →Versículo por versículo, en lenguaje sencillo.
¿Alguna vez sembraste algo llorando? El Salmo 126 promete: quien siembra con lágrimas cosecha con alegría.
Leer artículo →El salmo del descanso, explicado en lenguaje sencillo — la roca, el alma que aprende a aquietarse y el Dios que es fuerte y bondadoso.
Leer artículo →El salmo más amado del mundo, explicado en lenguaje sencillo — el pastor, el valle, la mesa, y el cambio de «Él» a «Tú» que lo cambia todo.
Leer artículo →Tres caminos, un mismo destino.
Yo no elegí mi nombre. Pero hoy entiendo que ya contaba mi historia antes que yo: Chris — un pedacito de Cristo que llevo desde el primer día. Nací en diciembre, entre las luces de la Navidad, y a veces pienso que Dios me estaba dando una pista desde mi llegada. Crecí amando ese mes, ese Nombre, esa historia — hasta el día en que descubrí que también era mía. Me he pasado la vida entera volviendo a ese Nombre: en las alegrías, agradeciendo; en las caídas, aferrándome a él. Este blog es mi vela encendida. Si llegaste con el corazón cansado, en busca de algo, o solo con curiosidad: entra. La puerta está abierta, nadie te va a exigir nada. Solo quiero presentarte el Nombre que lo cambió todo para mí. ¡Ven conmigo!