Por dónde empezar a leer la Biblia (pista: no es por Génesis)
Tal vez ya abriste la Biblia con toda la disposición de leerla bien: empezaste por Génesis, todo fue bien con la creación del mundo, el diluvio, José y sus hermanos... y te trabaste en las genealogías. O en las leyes de Levítico. O simplemente cerraste el libro sin saber si lo estabas leyendo de la manera correcta.
Si eres tú, respira: no existe una forma equivocada de empezar. Existe solo una forma más amable, y de ella quiero hablarte hoy.
Primero, un alivio: no tienes que leer en orden. La Biblia no es una novela con principio, medio y final para seguir en secuencia; es una biblioteca entera, con historias, poemas, cartas y profecías escritos a lo largo de más de mil años. Leer de Génesis a Apocalipsis, en el orden de las páginas, es como entrar a una biblioteca gigante y querer leerlo todo empezando por el estante A. Te vas a cansar antes de que se ponga bueno.
Segundo: empieza por el Evangelio de Juan. Fue escrito específicamente para quien está conociendo a Jesús ahora; el propio autor cuenta el motivo al final del libro:
"Pero estas se han escrito para que ustedes crean que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que al creer en su nombre tengan vida." Juan 20:31
Después de Juan, si quieres seguir en los Evangelios, ve a Marcos: el más corto, casi el relato de un testigo presencial que avanza a toda prisa. Guarda Mateo y Lucas para cuando ya tengas más confianza con la historia.
Tercero: no necesitas entenderlo todo. Habrá pasajes que no vas a entender a la primera, y está bien. Nadie, ni siquiera quien la estudia toda la vida, lo entiende todo. La Biblia fue escrita hace miles de años, en otra lengua y otra cultura; es normal tener preguntas. Lo que ella promete no es claridad total en la primera lectura, sino utilidad real para quien persevera:
"Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia." 2 Timoteo 3:16
Cuarto: un capítulo al día ya es suficiente. Olvídate de la meta de "leer la Biblia entera en 90 días" si te da ansiedad en vez de ganas. Un capítulo, a veces solo unos versículos, leído despacio vale más que diez capítulos por obligación, sin prestar atención a nada. Hay un versículo que resume muy bien el espíritu de esto:
"Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino." Salmo 119:105
Fíjate que no es un reflector para todo el camino, sino una lámpara para el próximo paso. No necesitas ver el camino entero hoy.
Quinto: elige una versión fácil de leer. Las versiones clásicas, como la Reina-Valera 1960, tienen un español hermosísimo, pero antiguo, y al principio eso puede convertirse en un obstáculo más. Si estás dando tus primeros pasos, busca una versión en lenguaje más actual, como la NVI (Nueva Versión Internacional) o la NTV (Nueva Traducción Viviente). Las hay gratis en aplicaciones como la Biblia (YouVersion), que además te recuerda leer todos los días.
Sexto: anota lo que te toque. No tiene que ser un estudio teológico, solo una frase, un versículo, una pregunta que se quedó contigo. Con el tiempo, ese cuadernito (o las notas del celular) se convierte en un mapa de cómo Dios te ha ido hablando. Y vas a poder mirar hacia atrás y ver cuánto has caminado.
Ah, y un secretito que lo cambia todo: antes de abrir el libro, basta una frase de oración: "Dios, háblame por estas páginas." La lectura deja de ser estudio y se vuelve encuentro. Aquí no hay examen que aprobar. Es una conversación que empieza despacio y se va volviendo más familiar, como cualquier relación de verdad. Abre hoy el Evangelio de Juan, lee un capítulo y mira qué pasa.
Preguntas que llegan hasta aquí
¿Por dónde empezar a leer la Biblia?
Por el Evangelio de Juan, escrito justamente para quien está conociendo a Jesús. Después, si quieres seguir en los Evangelios, ve a Marcos, el más corto. Guarda Mateo y Lucas para cuando tengas más confianza con la historia.
¿Tengo que leer la Biblia en orden, de Génesis a Apocalipsis?
No. La Biblia es una biblioteca de historias, poemas, cartas y profecías, y no una novela para seguir en secuencia. Leerlo todo en orden cansa a mucha gente antes de que se ponga bueno: empieza por donde la lectura te resulte más acogedora.
¿Cuánto debo leer al día?
Un capítulo ya es suficiente, a veces solo unos versículos leídos despacio. Vale más un pasaje leído con atención que diez capítulos por obligación.
¿Qué versión de la Biblia es mejor para empezar?
Una en lenguaje actual, como la NVI (Nueva Versión Internacional) o la NTV (Nueva Traducción Viviente). Las versiones clásicas, como la Reina-Valera 1960 (RVR1960), tienen un español hermosísimo, pero antiguo, y al principio pueden convertirse en un obstáculo más.
Para llevar en el bolsillo hoy
No leas para terminar. Lee para conocer a Alguien.
Una oración pequeña
Dios, no entiendo todo, pero quiero conocer tu palabra. Háblame a través de ella. Amén.