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Salmo 130 · Viernes · Salmo 130:7-8

Una esperanza que se desborda

"Espere Israel a Jehová, Porque en Jehová hay misericordia, Y abundante redención con él; Y él redimirá a Israel De todos sus pecados."Salmo 130:7-8
Un cántaro de barro desbordándose de agua clara bajo la luz del sol, el agua escurriendo por el borde sobre piedras antiguas

Mira lo que pasó con el Salmo. Empezó con "yo": de lo profundo a ti clamo. Y termina con "Israel", el pueblo entero. Quien fue escuchado allá en lo profundo no se guarda el descubrimiento para sí. Se vuelve invitación. "Espere Israel a Jehová." Es la voz de alguien que salió del agua y, antes de secarse, ya está gritándoles a los demás: se puede salir, yo salí.

Eso es lo que hace la esperanza cuando es de verdad: no cabe en una sola persona. ¿Conoces a alguien así? ¿Alguien que pasó por lo peor y, en vez de amargarse, se quedó más cerca, más atento a quien está pasando por lo mismo? Ese es el versículo 7. Para eso Dios te saca de lo profundo: no solo para que respires, sino para que te vuelvas aire para alguien.

Y las palabras del final son grandes a propósito: misericordia, abundante redención, todos sus pecados. No es un perdón medido, que cubre solo una parte y deja un resto para que tú lo pagues. Es "abundante", más de lo que cabe. El Salmo que empezó en el fondo del pozo termina con un cántaro que se desborda, el agua escurriendo por el borde.

Ocho versículos. Empezó gritando, terminó desbordándose. Ese es el camino que subimos esta semana, un peldaño por día. Y la pregunta que queda para hoy es simple: ¿hacia quién va a desbordarse tu agua?

Cómo orar con él hoy

Hoy, ora por alguien que sabes que está en lo profundo. Pon el nombre de esa persona en el versículo 7: "Espere [nombre] al Señor, porque en el Señor hay misericordia." Si puedes, mándale un mensaje hoy. No hace falta citar el Salmo. Solo hace falta acercarte.

Una oración pequeña

Señor, gracias porque tu redención es abundante, más de lo que cabe en mí. No quiero guardarme esto. Que se desborde hacia quien está cerca de mí, empezando por [nombre]. Amén.

Para guardar hoy

La esperanza que recibiste desde abajo no es para guardarla. Es para que se desborde.

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