← Orando los Salmos

Salmo 130 · Miércoles · Salmo 130:3-4

El perdón que lo cambia todo

"JAH, si mirares a los pecados, ¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse? Pero en ti hay perdón, Para que seas reverenciado."Salmo 130:3-4
Un pizarrón de pizarra recién borrado, con una tiza blanca apoyada en el borde, bajo la luz suave de una ventana

Aquí el salmista dice la cosa más honesta del Salmo entero: si Dios mirara nuestros pecados uno por uno, si llevara la lista, nadie podría mantenerse en pie. Nadie. Ni el pastor, ni tu abuela, ni la persona más buena que conoces. Él no se excluye de la cuenta. Y no te excluye a ti.

Piénsalo un segundo, sin defenderte. Si todo lo que ya dijiste, pensaste y escondiste estuviera escrito en una hoja de papel, delante de Dios. Nos pasamos la vida huyendo de esa hoja: justificándonos, comparándonos, diciendo "pero fulano es peor". El versículo 3 deja de huir. Mira la hoja y admite: yo no podría mantenerme en pie.

Y entonces llega la palabra que le da vuelta al Salmo entero. Cuatro letras: "Pero". Pero en ti hay perdón. No "en ti hay una oportunidad si mejoras". No "en ti hay un plazo". Hay. Ya estaba ahí antes de que llegaras, como una luz que alguien dejó encendida en el porche.

Y mira el final extraño del versículo 4: el perdón existe "para que seas reverenciado". Reverencia, aquí, no es miedo. Es asombro, el asombro de quien esperaba el cobro y recibió un abrazo. No respetamos a Dios porque cobra. Nos inclinamos porque perdona. Es el perdón lo que nos hace querer quedarnos cerca, y no huir.

Cómo orar con él hoy

Lee el versículo 3 despacio y deja que te duela un poco, sin defenderte, sin explicar. Después lee el versículo 4 en voz alta, con el "Pero" bien fuerte, como quien cambia de tema a propósito. Si te viene a la mente algo específico que cargas, entrégalo junto con el "Pero".

Una oración pequeña

Señor, si llevaras la cuenta, yo no podría mantenerme en pie. Lo sé. Pero en ti hay perdón, y vengo por causa de él, no por causa de mí. Recibe lo que te estoy entregando ahora. Amén.

Para guardar hoy

Nadie se mantiene en pie por su propia cuenta. Todos nos mantenemos en pie por el "Pero".

← Martes 🗓️ Orando los Salmos Jueves →

← Volver a la página de inicio