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Salmo 112 · Jueves · Salmo 112:7-8

Cuando la noticia todavía no llega

"No tendrá temor de malas noticias; Su corazón está firme, confiado en Jehová. Asegurado está su corazón; no temerá, Hasta que vea en sus enemigos su deseo."Salmo 112:7-8
Un árbol antiguo de raíces profundas firme en lo alto de una colina, con las ramas meciéndose en un viento fuerte
En la portadaEl árbol antiguo en lo alto de la colina, con las ramas meciéndose en el viento, es el versículo 7: "su corazón está firme, confiado en Jehová". Las ramas se mueven, y mucho; la firmeza no es la ausencia del viento. Es la raíz. No sabe de dónde vendrá el próximo viento, y no necesita saberlo. "Asegurado está su corazón; no temerá" (v. 8). Nadie en la foto: las raíces pueden ser tuyas.

Llegamos al corazón del Salmo. "No tendrá temor de malas noticias." Fíjate que el miedo casi nunca empieza cuando la noticia llega. Empieza antes, en la espera. Es el "parece que van a recortar personal en la empresa", el "el médico quiere hablar contigo", el "tenemos que hablar". Es algo que tal vez pase, y por eso mismo la cabeza no lo suelta. Sufrimos por adelantado, de madrugada, mil veces, cosas que a veces ni llegan.

Si estás ahí ahora, esperando una respuesta que no llega, sé cuánto pesa. Y el Salmo no te pide que finjas que no tienes miedo. Te muestra dónde puede apoyarse el corazón mientras espera: "está firme, confiado en Jehová". El corazón no está firme porque sabe lo que viene. Está firme porque sabe Quién ya está allá, en el día de mañana, antes de que tú llegues.

Fíjate que el versículo 8 lo vuelve a decir: primero "firme", ahora "asegurado está su corazón; no temerá". Es como si el Salmo supiera que necesitamos oírlo dos veces. Firmeza, aquí, no es un sentimiento, es un lugar. Es como una barca que se mece con la marea, pero no se va, porque está amarrada al muelle. El miedo puede venir en olas. Pero tu barca está amarrada a Alguien.

¿Y si la noticia que temes llega? El Salmo no dice que no va a llegar. Dice que no la vas a recibir en soledad. El mismo Dios que sostuvo tu corazón en la espera lo va a sostener en la respuesta. Hoy no necesitas resolver el mañana. Solo necesitas amarrar el corazón otra vez al muelle.

Cómo orar con él hoy

Escribe en un papel, o di en voz alta, la noticia que tienes miedo de recibir. Con nombre. Después pon la mano en el pecho y di despacio: "Mi corazón está firme, confiado en el Señor." Repítelo cada vez que el miedo vuelva hoy, todas las veces que lo necesites. No es magia. Es amarrar la barca otra vez.

Una oración pequeña

Señor, tú sabes lo que estoy esperando y cuánto me quita el sueño. No sé lo que viene. Pero sé que tú ya estás allá. Afirma mi corazón en ti, y si la noticia llega, sostenme en ese momento. No quiero vivir como rehén de lo que todavía no ha pasado. Amén.

Para guardar hoy

No necesitas saber lo que viene. Necesitas saber Quién ya está allá esperándote.

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