Todas las cosas
"Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados."Romanos 8:28
Este es uno de los versículos más amados de la Biblia, y uno de los peor citados. No dice que todas las cosas sean buenas. La pérdida no es buena, la enfermedad no es buena, la injusticia no es buena. Y Pablo, que escribió esto, fue golpeado, naufragó y estuvo preso. La Biblia nunca pide fingir que el dolor no duele.
Lo que el versículo dice es más grande: todas las cosas, incluso las pésimas, "ayudan a bien" en las manos de Dios. Él va cosiendo lo que nosotros no alcanzamos a ver. Como un bordado visto por debajo: del revés, solo hilos cruzados sin sentido. Por arriba, un dibujo que aparece puntada a puntada. Nosotros vemos el revés; Él borda por el derecho.
La prueba concreta es la historia de José (la misma del día 9, y no por casualidad: la Biblia insiste en ella): cada desgracia de su vida, el pozo, la esclavitud, la cárcel, era, del lado de arriba del bordado, una puntada necesaria en el dibujo que salvaría del hambre a una nación entera. "Ustedes pensaron mal contra mí, pero Dios lo encaminó a bien." Y tú probablemente ya tienes una prueba en tu propia historia: algo que en su momento pareció el fin del mundo y años después resultó ser un cambio de capítulo. No fue suerte. Era el versículo funcionando.
Aplicación en dos tiempos: primero, mira hacia atrás y nombra UN revés antiguo que se volvió dibujo; agradece por él, específicamente. Después, nombra el revés actual, el que hoy solo parece hilo enredado, y entrega el bordado: "Señor, yo no veo el dibujo; pero sé quién sostiene la aguja". Y sigue amando a Dios en medio de la puntada, porque la promesa es para los que lo aman.
Para guardar hoy
No todo es bueno.
Pero en manos de Dios todo ayuda a bien, y el bordado solo se ve desde arriba.